Ansiedad en adolescentes zaragoza

Su respaldo para afrontar
miedos e inseguridades

Como psiquiatra, puedo asegurar que el trastorno de ansiedad, aun siendo una de las afecciones más comunes, es también una de las más complicadas, más todavía en el caso de presentarse en la adolescencia. La falta de herramientas de autogestión y una autoestima todavía por definir agravan la situación; es por eso que, en la mayoría de los casos, es necesario el apoyo profesional.

Cómo trato la ansiedad en adolescentes en Zaragoza

Es natural que como padres o seres queridos cercanos queráis ayudar a la persona que está sufriendo, como también es normal que no observéis resultados ante tanto esfuerzo. Por eso, la mejor opción es acudir a un experto en terapias con adolescentes.

Los trastornos ansiosos en esta etapa son muy complejos debido a la situación vital del paciente. En la adolescencia se producen miles de cambios a todos los niveles: hormonales, físicos y psicológicos. Todas estas transformaciones crean una inestabilidad creciente en los cuerpos y mentes de los jóvenes.

En la adolescencia es donde también se crean los cimientos del futuro adulto; es por eso que la terapia a estas edades cobra mucha más importancia. Liberando a una persona de la angustia durante su juventud, estamos creando su mejor versión para el futuro. Como psiquiatra, conozco cómo piensa y reacciona un adolescente frente a las terapias convencionales y aplico mi propia metodología.

Seguridad y autoestima

Superar el sobrepensamiento

Acompañamos al joven a gestionar la autoexigencia, el temor a fallar y el miedo al juicio de los demás, ayudándole a comprender sus cambios y a fortalecer su valor personal ante situaciones que le sobrepasan.

Búsqueda de una confianza sólida para la adultez.

Entorno y relaciones

Afrontar la ansiedad social

Tratamos la presión en el entorno escolar y la incomodidad con su grupo de iguales, buscando reducir el aislamiento y otorgándole vías de comunicación seguras para que pueda expresarse.

Relaciones interpersonales sin angustia.

Regulación y calma

Gestión de sus sentimientos

Intervenimos cuando la tensión constante, los bloqueos físicos o la angustia condicionan su rutina diaria, enseñándole a identificar los detonantes y a desactivar la rumiación mental.

Pautas y herramientas para recuperar su estabilidad.

¿Es la ansiedad en la adolescencia siempre igual?

La mayor parte de la población ha sufrido ansiedad en algún momento de su vida, pero no por ello todo el mundo ha desarrollado un trastorno ansioso. Es por ello que muchas veces comparamos la experiencia personal de un momento de estrés puntual con una patología, y nos equivocamos, puesto que no son lo mismo.

La ansiedad común se presenta como una respuesta frente a una situación específica y desaparece al resolverse el evento; además, su intensidad es moderada y normalmente proporcional a la causa. Mientras la crisis dura, la persona puede continuar con sus rutinas y mantiene la capacidad de controlar sus pensamientos. En el caso de que la intensidad sea excesiva, el malestar no se disuelva en el tiempo o se pierda el control sobre pensamientos o acciones, estamos hablando de un problema mayor.

  • Ansiedad social en adolescentes: Un temor intenso a ser juzgados, a hacer el ridículo o a no encajar. Esto suele derivar en aislamiento, rechazo a ir al instituto o evitar cualquier plan que involucre a un grupo de personas.
  • Preocupación constante y perfeccionismo: Bucle mental e inquietud por los estudios, el futuro o el temor a fallar. El joven vive en un estado de alerta continuo que le genera un gran agotamiento emocional.
  • Somatizaciones y ataques de pánico: En muchas ocasiones, la angustia no se expresa con palabras, sino a través del cuerpo, lo cual es extremadamente complicado de detectar: dolores de cabeza, molestias digestivas, taquicardias y bloqueos justo antes de enfrentar situaciones de estrés.
Averiguar qué tipo de malestar afecta a tu hijo/a es el primer paso para ofrecerle una respuesta adaptada y evitar que la situación se enquiste y cronifique.

¿Cuáles son las dudas más comunes respecto a la ansiedad en adolescentes?

Al igual que ocurre con la mayoría de trastornos psicológicos, en la actualidad se conoce mucho más que hace años gracias a la investigación clínica.

Respecto a las afecciones a las que antes no se les adjudicaba ni nombre, actualmente los profesionales conocemos el porqué detrás de ellas y cómo tratarlas. Sin embargo, si no eres experto en el tema, es normal que tengas cientos de dudas, y más cuando afecta a un ser querido.

La diferencia principal radica en la frecuencia, la intensidad y el nivel de bloqueo mental. Sentir nervios ante un examen o un cambio es natural. Sin embargo, cuando la preocupación es constante, desproporcionada, produce insomnio, evasión de situaciones cotidianas o malestar físico recurrente durante semanas, ya no hablamos de estrés puntual, sino que estamos ante un problema que requiere tratamiento.

La ansiedad social en adolescentes va más allá de la timidez. Es un temor constante a ser juzgados, hacer el ridículo o ser rechazados por sus iguales. En casa se detecta cuando el joven busca excusas continuas para no acudir al instituto, evita llamadas o eventos sociales, o muestra rechazo extremo ante la idea de exponerse en público.

Sí, es muy frecuente. La somatización es una de las formas más comunes en las que se manifiesta el trastorno en los jóvenes. Al no saber identificar o expresar verbalmente la sobrecarga emocional, el cuerpo responde por medio de señales físicas: taquicardias, presión en el pecho, mareos, molestias digestivas o tensión muscular sin causa orgánica.

No. En la gran mayoría de los casos leves o moderados, se aborda el problema por medio de la psicoterapia, a través de la cual se dota al paciente de herramientas para afrontar la situación y regularse. La intervención farmacológica solo se plantea en cuadros graves o muy limitantes, y siempre bajo un estricto control psiquiátrico, con dosis ajustadas y de manera temporal.

No. En la gran mayoría de los casos leves o moderados, se aborda el problema por medio de la psicoterapia, a través de la cual se dota al paciente de herramientas para afrontar la situación y regularse. La intervención farmacológica solo se plantea en cuadros graves o muy limitantes, y siempre bajo un estricto control psiquiátrico, con dosis ajustadas y de manera temporal.

Es habitual que la ansiedad prolongada genere agotamiento emocional y derive en síntomas depresivos. En estos casos, la valoración clínica es clave para determinar la causa principal del malestar y combinar la gestión de la angustia con estrategias de motivación y recuperación del ánimo.

Evita plantear la cita como una imposición o castigo. Debes proponerlo como un espacio confidencial y neutro donde podrá hablar con un profesional externo sin ser juzgado. Si la negativa continúa, lo mejor es concretar una cita de orientación para padres, para que podamos trazar un plan de acción y enseñaros a gestionar la situación.

La duración del tratamiento puede variar por multitud de factores: la gravedad del cuadro, la implicación de las partes, la situación personal, familiar o social… Por lo general, los procesos se estructuran entre 3 y 6 meses. El objetivo no es prolongar la terapia, sino ofrecer recursos prácticos para que el joven recupere su autonomía y aprenda a gestionarse en momentos de estrés.

Sí. Aunque la primera valoración presencial facilita el vínculo inicial, la modalidad online es perfectamente eficaz y representa una excelente alternativa para adolescentes a los que les cuesta salir de casa o desplazarse debido a su propio nivel de malestar.

¿Cuál es mi metodología para abordar la ansiedad durante la adolescencia?

Para que el joven se comprometa con su proceso de recuperación, seguimos una metodología basada en el respeto, la confidencialidad y el rigor científico de una clínica psiquiátrica en Zaragoza, con el objetivo principal de devolverle su bienestar mental:

Primera Fase

Escuchar y validar

La primera fase del proceso terapéutico se centra en crear un espacio de escucha y empatía en el que el adolescente se sienta protagonista.

Validamos su sentir sin prejuicios, respetando su intimidad y adaptándonos siempre a su ritmo de apertura, sin forzar los procesos.

Segunda Fase

Concretar y evaluar

El abordaje clínico no se limita al síntoma o a la conducta de evitación, ni vemos al joven de forma aislada.

Evaluamos la dinámica familiar, el nivel de autoexigencia escolar y su entorno (clave para detectar casos de ansiedad social) para obtener una visión 360º de su malestar.

Tercera Fase

Consenso y acción

Si tras la evaluación es necesario un tratamiento farmacológico para frenar los síntomas físicos o los ataques de pánico, se hace bajo un rigor médico absoluto, de forma explicada y consensuada con los padres y el joven.

Siempre habrá un seguimiento cercano que garantice que la medicación sea solo un apoyo temporal mientras desarrolla sus propias herramientas de gestión.

Terapia online para la ansiedad en adolescentes

Aunque la atención presencial en Zaragoza facilita el vínculo, entiendo perfectamente las dificultades de distancia, agendas apretadas o la propia resistencia del joven a desplazarse cuando sufre angustia. Por ello, en nuestra clínica psiquiátrica ofrecemos la opción de realizar el seguimiento, la terapia o las sesiones de orientación para padres a través de la consulta online.

Como psiquiatra experta en adolescentes, mi prioridad es que el o la joven me sienta como un apoyo firme, cercano y comprensivo durante esta etapa de cambios, estemos donde estemos. Tanto online como físicamente.

Tratamiento online ansiedad adolescente